viernes, 20 de marzo de 2009

NTVG: "El arte es un buen refugio cuando las cosas andan mal"

Buenos Aires, 20 de marzo (Reporter, por Laura Lunardelli). La agrupación uruguaya No te va a gustar (NTVG) se convirtió en una de las más convocantes del rock rioplatense y, con dos shows programados para el mes de abril en el estadio Luna Park, no le teme a la crisis económica en la que está entrando el planeta todo. "El arte es un buen refugio cuando las cosas andan mal", opina el cantante y guitarrista de la agrupación Emiliano Brancciari.
La banda que completan Denise Ramos en trombón, Diego Bartaburu en batería, Gonzalo Castex en percusión, Guzmán Silveira en bajo, Marcel Curuchet en teclados, Martín Gil en trompeta y coros y Mauricio Ortiz en saxo tenor actuará el viernes 24 y el sábado 25 de abril en el Luna Park de la Ciudad de Buenos Aires.
"El camino más largo", trabajo que fusiona la tradición musical uruguaya con lo mejor del rock argentino, es la novedad que están presentando estos músicos cuya producción transita entre ambas orillas del Río de la Plata.
Con un estilo que la libera de cualquier categoría pero bajo la tan abarcativa ala del rock, la banda contó en su último trabajo con participaciones especiales de Cucho Parisi de Los Auténticos Decadentes y Alejandro Sokol, ex integrante de Las Pelotas al que los músicos recuerdan con gran afecto y mucho respeto.
Acaso el mismo afecto y respeto con que el grupo se vincula con un público argentino que, demás está decir, ya lo hizo propio.
+ ¿Qué porcentaje de música uruguaya y qué porcentaje de música argentina hacen la música de NTVG?
Eso es muy difícil de analizar, primero deberíamos saber que es música uruguaya y que es música argentina y escuchar canción por canción. A mi me parece que no hay grandes diferencias entre las músicas de ambos países. Yo soy argentino, pero las canciones son compuestas y arregladas acá, así que en ese sentido la música es cien por ciento uruguaya.
+ ¿Qué expectativas tienen respecto de sus presentaciones en el Luna Park?
Hicimos un Luna Park el año pasado y fue muy emocionante para nosotros ya que el lugar es especial y el público también nos hizo sentir así. En principio, esperamos que se repita esa sensación, sólo que esta vez tenemos un show nuevo para presentar y eso nos motiva mucho.
+ ¿Son conscientes de que, en estos momentos, no cualquier grupo de acá ni de afuera convoca tanta gente como para hacer dos shows consecutivos en el Luna Park? ¿Por qué creen que son tan convocantes?
Eso no lo se, es un interrogante que desde Montevideo no podría contestar, ya que no conozco la realidad de la escena en Buenos Aires. Se que tenemos un apoyo tremendo del público, no se las razones, pero nos hace muy felices.
+ Hace ya unos años que se multiplican las bandas de rock que fusionan este ritmo con músicas autóctonas y folclores latinoamericanos, ¿qué tan cerca o lejos se sienten de estas bandas? ¿Creen que es una moda que llegó para quedarse?
Creo que no es una moda; creo que es música un poco más auténtica y real y nos sentimos muy cerca de ese concepto. Llegó el momento en que muchos rockeros se dieron cuenta de que hacemos rock de acá, de este lado del mundo, y que no es muy auténtico querer parecerse tanto a los rockeros anglosajones, que me encantan, pero viven otra realidad y tienen otras raíces.
+ De su último disco participó Alejandro Sokol, ¿cómo lo recuerdan?
Lo recordamos con mucho cariño y respeto, los mismos conceptos que él nos hizo llegar el día que vino a grabar una canción con nosotros. Una linda persona.
+ Según los expertos en economía, estamos entrando, a nivel planetario, en una crisis sin precedentes, ¿cómo creen que podrá afectar al rock de esta parte del mundo? ¿Creen, como dicen, en este caso, los expertos en historia del arte, que en los tiempos de crisis es cuando aparecen los artistas más creativos y brillantes?
En principio, lo que la crisis provoca es miedo e incertidumbre, pero desde nuestra experiencia te puedo decir que en Uruguay nosotros nos transformamos en una banda de convocatoria masiva a partir de la crisis socio económica de 2002. No quiero decir que esa sea la regla, pero el arte es un buen refugio cuando las cosas andan mal.