viernes, 3 de julio de 2009

No te va gustar: El largo camino

La banda estará en Bariloche y Cipolletti.

Los últimos años de No te va gustar (NTVG) son una vorágine que ellos toman con esa postura tan uruguaya de afrontar los cambios con una reflexiva calma. En los últimos dos años sus discos comenzaron a escucharse tanto que uno ellos tuvo que ser reeditado como material en vivo ("Tan"), para tratar de saciar la demanda del público en general y del argentino en particular. Y en ese contexto llegan, por segunda vez en pocos meses, a la región: hoy, a las 22, en Puerto Rock, de Bariloche, y mañana, a las 21, en Kímika.
"Queríamos venir acá desde hace rato. Es mucha la cantidad de seguidores que nos escribían y nos preguntaban cuándo íbamos a estar en Neuquén", dijo aquella vez con cero demagogia Emiliano Brancciari, líder del grupo. Ese concierto, pese a los problemas finales con el sonido, dejó en claro que la mejor versión de la banda es en vivo. Fue un espectáculo que conjugó el espíritu roquero de NTVG con toda la tradición oriental de la murga. Y ni hablar de la potencia desplegada por el grupo. Sólo el sonido hizo que no fuese un gran recital.
"No era cierto" es un tema que allá por 1999 asomaba en "Sólo de noche", el primer disco de la banda. Aquél era un trabajo con un toque centroamericano. Rock, un reggae "sucio" y salsa pareció ser la fórmula. Con escuchar "Déjame bailar" o "Llevame contigo" alcanza. Pero también había funk acelerado al máximo en algunas canciones.
En 2002 ve la luz "Este fuerte viento que sopla". Con letras críticas, la percusión como base y siempre dejando lugar para mostrar el costado más roquero de la banda, el grupo va definiendo su sonido y sus temas a la hora de componer. El abrirse camino en la vida, el tono nostálgico por lo que no fue y cierta resignación se pueden leer en sus letras.
"Clara", "Te voy a llevar" y "La única voz" son temas que su incipiente público uruguayo empieza a reclamar en los recitales. El primero de ellos tiene pinta de himno, con toda la riqueza vocal de la murga como base. "Aunque cueste ver el sol" (2004) se convierte en la historia moderna de la banda. "Verte reír", "Al vacío" y "Voces del mismo tiempo" son los puntos altos del disco. "Cielo de un solo color" parece ser una versión moderna de "Cuando juega Uruguay", de Jaime Roos. Ya se los conoce bastante en nuestro país y su próximo disco se quedará corto. Será un momento particular ya que la banda pierde a dos de sus miembros: Mateo Moreno y Pablo Abdala. "Simplemente yo", "El oficial", "Una triste melodía", "Poco" y otros varios temas más hacen de "Todo es tan inflamable" (2006) el mejor trabajo hasta ahora de la banda. Además de los anteriores, "Pensar" y "Fuera de control" suenan y suenan en las radios.
Si fuera un libro se podría decir que la tirada se queda corta. Pero en un intento de ofrecer algo más que sacar el mismo disco hasta que se agote, editan otro material para intentar saciar la sed que crece a ambas orillas. Para eso llegó "Tan" (2007), disco y DVD de una presentación en vivo donde se pueden apreciar la riqueza de sus shows y la comunión con su público. "Tan" vende y vende. Y crea el clima ideal para que su último disco llegue a los primeros lugares en los rankings. "El camino más largo" los confirma a principios de este año como una banda de gran convocatoria. Se podría decir que llegaron, aunque lo venían haciendo desde hace años. Hoy por hoy NTVG es una de las bandas más convocantes del país. Llena el Luna Park sin esfuerzo. Tiene un público adolescente pero también uno de treinta y pico. Recorre el interior y tienen la sana costumbre de tocar en la mayor cantidad de lugares posibles. Tienen un líder carismático -Brancciari-, un bajista contundente - Guzmán Silveira- y llevan en los genes el candombe y la murga. Por sobre todas las cosas, eligieron un camino. El de tocar sin buscar esto que ahora no los impresiona: ser una banda masiva.
Eligieron "el camino más largo". Y no perdieron carga en el viaje.