domingo, 2 de noviembre de 2008

Una fórmula revisada que mira directo hacia el escenario

NTVG. "El camino más largo", un disco de canciones apuntadas al "en vivo"

No Te Va Gustar suma catorce canciones concebidas casi todas con la misma premisa: expandir su fuerza sobre el escenario con un sonido que gana algunos colores y viene con la habitual marca de la casa, sin más pretensiones.
Hay bandas que no tienen vergüenza de ser populares, de llenar estadios o de inundar las radios. No Te Va Gustar es una de ellas, y lo proclama sin timidez.
El camino más largo, su quinto disco, dice eso pero con música. Está compuesto por catorce tracks cuya intensidad afloja pocas veces en todo el trabajo. Con el pulso arriba y los vientos al frente, la mayoría de los temas tienen como objetivo prioritario el estallido en directo, algo que se podrá comprobar sólo cuando se llegue a ese ambiente.

De todos modos, la apertura electrónica de El camino, acompañada por la voz de Alejandro Sokol (ex Las Pelotas), que recuerda al anterior hit Pensar con una base dub a lo Fabulosos Cadillacs, es una de esas con potencial seguro. Igual de funcionales a esa intención aparecen Esta plaga o Rata, canción NTVG "de manual" con algunos retoques que salen del teclado de Marcel Curuchet.
De todas estas canciones con pretensión de colarse en el repertorio del grupo, Navegar y Tan lejos son las dos en las que la veta melódica y poética de Brancciari aciertan más. Esta última, apoyada en el aire melancólico del ex Traidores Juan Casanova, advierte en su arengador estribillo un destino seguro de clásico. En el capítulo participaciones, la de Roberto Musso en A los ojos pega y divierte en una canción que parece especialmente hecha para el propio Cuarteto de Nos.
Esas canciones definen a El camino más largo como una alternativa menos inquieta y climática pero más festiva que Todo es tan inflamable, último disco en el cual el triunvirato Brancciari-Moreno-Abdala trabajó las canciones, antes de la partida del bajista y el baterista. De aquella veta que con pretensiones de generar ambientes más "de escucha" que "de pogo", quedaron los samples y una base para pulir más adelante.
Tutelado por Chávez, productor emergente argentino vinculado anteriormente a Árbol que se ganó el puesto tras las perillas del primer disco de Socio (Federico Lima), esas canciones con chance de himno suenan más acabadas y actualizadas, principalmente gracias a los toques "de máquina". Su mano también se ve en un remix de El camino, descargable en la web del grupo con un código que viene junto al disco.
Y precisamente en esas descargas, que ofician de "bonus track", aparecen Hoy tal vez y Esos ojos, dos canciones que podrían maximizar la efectividad del disco, atenuada por algunos temas ligados a lo afectivo (el caso de Mirarte a los ojos y Que sean dos). En ellos, la base instrumental sigue anotando puntos, pero la pluma de Brancciari cae en algunos lugares comunes.
Navegar en paz y lejos de la incertidumbre es el mensaje de más de una canción de este nuevo disco. Con esa tranquilidad -la de saber hacia dónde y cómo apuntar- No Te Va Gustar perfecciona su estilo y apuesta a la efectividad de los "goles seguros", para alegría de más de un fanático.