martes, 28 de abril de 2009

No Te Va Gustar: aquí y ahora

Durante este fin de semana, la banda uruguaya llenó tres Luna Park; crónica y fotos.




"No nos alcanza el hecho de llegar. No nos molesta el camino más largo". No hubo un comienzo del fin más apropiado que cuando los uruguayos de No Te Va Gustar abrieron su último show en el Luna Park con "El camino". Además de haber marcado su colaboración con Alejandro Sokol (a quien fue dedicado el tema), la canción refleja lo que Emiliano Brancciari y compañía ejecutan arriba del escenario: el placer del "mientras tanto". Por eso, la banda se entregó a su público con un show de más de dos horas, donde hubo lugar tanto para la interpretación casi íntegra del último El camino más largo (se extrañó la gravedad vocal de Brancciari en "Solo tu boca") como para revivir lo mejor de Aunque cueste ver el sol ("Cielo de un solo color" fue una linda sorpresa) y Este fuerte viento que sopla (la tanguera "Clara", a oscuras, dejó a todos enmudecidos). Además, NTVG se permitió sobrevolar y no profundizar en su obra consagratoria No todo es tan inflamable, obviando las paradas obligatorias como "De nada sirve" y "Simplemente yo" para, en cambio, multiplicar los saltos y gritos con "Fuera de control" y "El oficial".

Pero si hubo algo que caracterizó a la despedida del grupo de nuestro país fue una sensación de disfrute contagiosa y un genuino exceso de energía y felicidad por estar haciendo música. En este aspecto, la presencia carismática de Brancciari colaboró a acentuar cada momento con su feeling particular: la confesión romántica de "No necesito nada" ("¿Sabés lo que me asusta, sabés lo que me gusta estar con vos?"), la aseveración profética de "No hay dolor" ("Mañana va a ser un gran día te lo digo yo (…) ya no hay dolor, no duele y no va a doler") y la parodia a los medios de comunicación "El mismo canal", para la cual el frontman abandonó el escenario, se puso un traje e interpretó cada frase como conductor de noticiero al que todos veían por una pantalla.

También hubo tiempo para unos covers inconclusos pero acertados como "What A Wonderful World" y la enorme "Mañana en el Abasto" de Sumo. Así, con vaivenes, con momentos de jamming ("Difícil"), las frecuentes composiciones dedicadas a la familia del compositor ("Tu nombre", "Te quedás") y el recordatorio permanente de la consigna de la noche ("Vamos a intentar que disfruten muchísimo"), NTVG concluyó su trifecta de shows haciéndole honor a esa suerte de ponderación del recorrido por sobre la meta: "Siempre me toca a mí el camino más largo, yo me hago cargo".